Injusta, Inútil, Ineficaz

Cinco años han pasado desde aquel 10 de febrero de 2012, viernes negro, en el que el Consejo de Gobierno presidido por Mariano Rajoy decidiera, de manera unilateral, atacar la línea de flotación de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras argumentando que la crisis sólo desaparecería si se acometía una reforma laboral que acabara con el paro, con la temporalidad y con los despidos masivos en las empresas. Cinco años después, el PP dice que la reforma ha cumplido sus objetivos pero, ¿por qué no le pregunta a los trabajadores y trabajadoras a los que ha empobrecido y a las personas que llevan años sin encontrar un empleo y están al borde de la exclusión social si es así?. Quizás porque el verdadero objetivo era destruir el marco de derechos laborales, las relaciones de trabajo y aumentar la desigualdad.

 

Para CCOO ese era, y así se ha demostrado con el tiempo, el verdadero fin de una reforma que el gobierno de Rajoy presentó como la panacea para salir de la crisis y crear empleo. Cinco años después, los datos, por desgracia, nos dan la razón, y digo por desgracia porque nos gustaría habernos equivocado cuando desde el primer momento nos opusimos a ella bajo el convencimiento de que iba a precarizar el empleo, a deteriorar las condiciones de trabajo, atacar la negociación colectiva, aumentar la desigualdad, y empobrecer a la clase trabajadora y al conjunto de la mayoría social.

El gobierno central no puede seguir mirando hacia otro lado obviando la realidad de la gente para quien gobierna, que no es solo ese porcentaje mínimo que ha aumentado sus ganancias en estos años. Son muchas personas las que han sido expulsadas del mercado laboral; entre ellas más de 630.000 andaluces y andaluzas condenados al paro de larga duración y miles de personas que quieren trabajar y no pueden hacerlo. Muchas de ellas, más de 580.000, han agotado sus coberturas, lo que las sitúa en situaciones dramáticas y de extrema necesidad al no tener cobertura por desempleo y no poder cubrir, ni tan siquiera, sus necesidades más básicas y elementales.

Y mientras tanto, desde el gobierno de España, sus ministros se jactan y vanaglorian de que su reforma ha sacado del paro a 531.500, 55.410 personas en Andalucía, eso sí, se callan que este descenso estadístico no es la realidad que viven las personas. Y es que de esa estadística se sale por encontrar un empleo pero, también, como estamos viendo, por la desidia generada ante el cansancio y desesperación de estar en una búsqueda continua sin resultados, o por una emigración obligada que tiene en las personas jóvenes a sus principales protagonistas.

 

También se callan las características del escaso empleo que se ha creado en estos años y lo hacen ante la vergüenza e indignación de la realidad que ese empleo dibuja, empobrecer a las personas trabajadoras y favorecer los intereses de las grandes multinacionales y empresas.

Su nefasta reforma, ha conseguido, incluso, que la contratación indefinida se convierta en inestabilidad y rotación laboral o que la contratación a tiempo parcial y la temporalidad sean dos señas de identidad del mercado de trabajo español. Una parcialidad que, en muchos casos, es una tapadera de contratos a tiempo completo y una fábrica de trabajadores y trabajadoras pobres que no tienen salario ni para cubrir lo básico. Ejemplo de ello lo encontramos en nuestra tierra donde en 2015 más del 30% de quienes trabajaban cobraban menos de la mitad del SMI (324,3 euros/mes), especialmente las mujeres, o en el descenso del salario medio de 15.375 en 2011 a 14.629 en 2015.

El fraude y la economía sumergida se han vuelo tan presentes en las empresas como la figura del falso autónomo, tras el que se esconde un autoempleo forzado y, en definitiva, un traspaso de los riesgos y los costes de la actividad de la empresa a los trabajadores y trabajadoras apoyado en el debilitamiento de la  negociación colectiva.

 

Los daños de la reforma laboral han mostrado su cara más dramática en la siniestralidad laboral, ya que el empeoramiento de las condiciones laborales unido a la falta de medidas preventivas y al miedo de la gente a reivindicar sus derechos o denunciar, han dado como resultado que desde 2013 siga la tendencia al alza en cuanto a siniestralidad y empeoramiento de la salud. Solo en 2016, perdieron la vida cien trabajadores en Andalucía, y ya van 11 en 2017.

Es evidente que la reforma laboral solo ha traído ruina, precariedad, desigualdad y desprotección a nuestro país y a Andalucía, empobrecida aún más por la debilidad de nuestro sistema productivo lastrado por las decisiones históricas de los distintos gobiernos de España y de una patronal de mentalidad añeja.

El tiempo ha demostrado que hasta que las políticas de austeridad no se abandonaron en pos de políticas expansivas, no hemos empezado a vislumbrar una salida a esta crisis, pero aún queda mucho por hacer.

 

Hace falta un plan de lucha contra el paro, recuperar y reforzar las prestaciones económicas por desempleo para las personas en paro, aprobar una renta mínima garantizada, -a cuyo debate en el Congreso el PP siguió mirando hacia otro lado y junto con Ciudadanos votó en contra-, poner en marcha políticas económicas expansivas y de inversión productiva que favorezcan la creación de empleo de mayor calidad y que generen valor añadido para impulsar el crecimiento del PIB y, por supuesto, recuperar los salarios, incrementando más el SMI.

Hasta que el gobierno no ponga en marcha estas cuestiones y lo haga desde el diálogo con los agentes sociales, dudo mucho que la mayoría social pueda, ni siquiera, empezar a plantearse otros calificativos para sus políticas y, en especial la reforma laboral, que los de injusta, inútil e ineficaz.

6 comentarios
  1. Como articulo esta fundamentado.¿pero esto llega a nuestros compañero?¿Donde estamos?¿Donde nos metemos?. No se nos ve, y y nuestro ideal……………Un saludo compañero.

    • Hola compañero, pues el artículo se manda a todas las personas afiliadas de las que tenemos su correo electrónico además de difundirse en nuestras redes sociales. En cualquier caso si tienes alguna propuesta para aumentar esa difusión será bienvenida. Gracias por tu aportación.

      Saludos,
      Paco Carbonero

  2. No recuerdo que cuando hiso el PP la propuesta de la REFORM, y la presento al congreso, los sindicatos se lo tomo con mucha pasividad. No se convoco ninguna huelga general, ni nada de nada. Recuerdo que se convoco a toro pasado . Creo que no se lucho como se tenia que haber luchado por nuestros derechos.

    • Pues movilizaciones, protestas y acciones de diferente índole se han hecho muchas en todo este tiempo compañero Diego, de hecho el pasado día 19 volvimos a denunciar los efectos de la reforma laboral en el marco de las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida. Convocar una huelga general es algo complejo que requiere su tiempo y su organización y, siempre que hemos entendido que era necesaria la hemos convocado. Te invito a echar un vistazo a nuestra web donde puedes comprobar a través de nuestras noticias que CCOO nunca ha permanecido pasivo ante los ataques a los derechos laborales.

      Saludos,
      Paco Carbonero

  3. Más allá de la injusticia de lo inmediato, que desde CCOO se aborda bién, creo que habría que plantearse el futuro a medio y largo plazo en la relación entre capital y trabajo. El reparto de la riqueza generada será cada vez más desigual si se mantiene el modelo actual de las relaciones laborales. Serán necesarios cambios profundos para que pueda trabajar más gente, menos tiempo, en condiciones dignas y con salarios justos y en relación con la riqueza que se genera. En resumen, un reparto justo de la riqueza que el conjunto de la sociedad produce. O eso o el futuro será dificil para todos y todas, incluidos los que ahora se creen a salvo.

  4. Mietras que las clases trabajadoras sigan votandole al pp y sacandole las castanas del fuego a los burgueses y a la monarquia siguiremos andando con la cabeza abajo y los pies en el aire.
    No al miedo, los avances sociales tiene la raices en la calle, y en
    la desovidiencia. Afuera la monarqia, afurera el pp, afura el opus-dei,y en marcha acia <>
    Si eso pasa por una concertacion de las fuerzas de izquierdas, para eso sirven los sindicatos y los partidos politicos, que hasta hora caen todos en la trampa de la division.

Deja un comentario