8M El cambio que no llega

Ahora que se acerca el Día Internacional de las Mujeres, los mensajes sobre la importancia de la igualdad se vuelven una constante que, con la misma fuerza que emergen en torno al 8 de marzo, se van disipando y volviendo a la “normalidad”. Una normalidad en la que la igualdad deja de estar presente y la mujer sigue relegada a un segundo plano en el mercado laboral y en la sociedad en general. Pero algo está cambiando, algo está haciéndose cada vez más fuerte. Las mujeres son igual de capaces, tienen la misma formación que los hombres, -incluso más alta según las estadísticas-, y su valía es tan necesaria como la de sus opuestos a la hora de desempeñar cualquier trabajo. La cuestión es si se quiere hacer real ese cambio porque poderse se puede y además es necesario para la salud democrática. Las mujeres son la mitad de la sociedad, una mitad que demuestra todos los días del año su valía y reivindica sus derechos como iguales.

Es cierto que hay más mujeres que hombres que renuncian a parte de su vida profesional para dedicarse al cuidado de su familia pero eso no las hace menos aptas para ocupar cargos de responsabilidad. De hecho, si de verdad hubiese conciliación ese dilema no se plantearía porque el problema no es de género sino de mentalidad.

Y los datos de nuestro último informe son irrefutables; con una brecha salarial del 25,7% y una media de 6.000 euros menos de salario en cómputo anual, las mujeres siguen estando en gran desventaja respecto al hombre en el mercado laboral, y aunque la diferencia disminuye cuando la formación de la mujer es mayor, no desaparece y alcanza el 24,6%. De hecho, a pesar de tener más formación que los hombres como decía antes, las mujeres siguen copando las ocupaciones más elementales, y apenas están presentes en los sectores masculinizados.

Y todo ello cuando se cumple el 10º aniversario de la entrada en vigor de la Ley Orgánica para la Igualdad, y de la Ley de promoción de la igualdad de género en Andalucía, llamada a ser un hito que, hasta el momento, sigue siendo una tentativa debido por un lado a los tentáculos de la reforma laboral y a los hachazos que han sufrido las políticas de igualdad por parte de los gobiernos, y, por otro, a la visión machista y cortoplacista del empresariado andaluz.

La reciente aprobación en el Congreso de los Diputados de una moción para instar al Gobierno a presentar en el plazo de seis meses un proyecto de Ley de Igualdad salarial entre mujeres y hombres, previo diálogo social, con medidas concretas de conciliación y corresponsabilidad, es una buena noticia, pero no olvidemos que ya existen los planes de igualdad y que si estos se cumpliesen la brecha salarial y las diferencias entre hombres y mujeres en el ámbito laboral ya estarían mucho más reducidas. Es decir, que las medidas, leyes y acciones que se promuevan en pro de la igualdad son bien recibidas pero que de nada sirven sino hay un cambio de mentalidad en cuanto al rol social y cultural de unos y otras y, por supuesto, si luego no se aplican por parte del empresariado con la connivencia de los gobiernos.

Por ello, en el entorno del 8 de marzo, pero también en el del 9, del 10 y así sucesivamente hasta completar el año, desde CCOO seguimos instando a los gobiernos a hacer políticas efectivas y a actuar con más firmeza en lo que respecta a la inspección de trabajo, de manera que en las contrataciones que la Administración pública hace a otras empresas, sea requisito indispensable que estas respeten la Ley y cumplan con los planes de igualdad.

Eliminar la temporalidad, que en el caso de las mujeres alcanza una tasa del 96%, y la parcialidad, que llega al 35%, tiene que ser uno de los objetivos prioritarios del gobierno y evitar que se siga utilizando de manera perversa la reforma laboral para incrementar la economía sumergida.

Si esas medidas se llevasen a cabo de verdad y las acciones propuestas no se quedasen en titulares, el día 8 de marzo podría ser un día de celebración de los derechos conquistados en pro de la igualdad, en lugar de un día de reivindicación y lucha para conquistarlos y mantener los que ya tienen. El día es de la Mujer pero la tarea para conseguirlo es de mujeres y hombres, si de verdad queremos hablar de igualdad.

4 comentarios
  1. Dia de la Mujer maltratada ya son muchas muera en este camino y hay que Dar paso a la Mujer. Si Llega ese gran dia. YO COMIENZO POR DECIR VIVA EL DIA DE LA MUJER.

  2. Esa es la verdad ya tenemos un día en el año donde se celebra el día del trabajador y lo que hay que hacer es perseguir que se cumplan los panes de igualdad, y sancinar donde no se cumplan.

  3. Estoy completamente de acuerdo con todo el contenido del articulo. En particular pienso que la inspección de trabajo debería controlar más a las empresas, se están cometiendo verdaderos delitos, como tener a trabajadoras contratadas por media jarnada y trabajar más de 40 horas sin vacaciones y cobrando menos de lo que firman en la nómina.Conozco a mujeres que no pueden subsistir con el salario que cobran pero que trabajan de lunes a sábados por la tarde, mientras que los empresarios no paran de abrir nuevas tiendas a costa de robarles a sus empleadas.

  4. Hola! Mi comentario es para que promuevan y se preocupen de mujeres desempleadas mayores de 45 años.
    Yo llevo años buscando empleo sin conseguirlo, la primera discriminación soy vigilante de seguridad, y me rechazan si no vas “recomendada”.
    y en busca de puestos de limpieza, también porque la mayoria de ofertas como (clece) buscan discapacitados con 33%.
    y la ayuda de 426 euros, si la cobras temporalmente, no cotiza al final nada de nada.

Deja un comentario